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La bariátrica no es un último recurso, sino un camino eficaz y basado en la evidencia hacia la salud cuando otros métodos han fracasado.
Hace tiempo que la obesidad dejó de ser un problema puramente estético. Hoy en día es una de las enfermedades crónicas más comunes que afecta directamente a la duración y la calidad de vida. Hipertensión arterial, diabetes de tipo 2, dolores articulares, trastornos hormonales, infertilidad… todo ello tiene a menudo una misma raíz: el exceso de peso corporal.
La medicina moderna dispone de herramientas eficaces para combatir la obesidad, y la cirugía bariátrica está a la vanguardia de ellas.
Bariatría: tratar la causa, no los síntomas
La bariátrica es una rama de la medicina centrada en el tratamiento de la obesidad como enfermedad sistémica. A diferencia de las dietas y los medicamentos, que la mayoría de las veces tienen un efecto temporal, la cirugía bariátrica afecta a los mecanismos de formación del exceso de peso:
- reducir el volumen del estómago;
- alterar la regulación del apetito y la saciedad;
- afectan a las hormonas responsables del metabolismo;
- reducir la absorción del exceso de calorías (con técnicas de bypass).
Por ello, la bariátrica está reconocida en todo el mundo como el tratamiento más eficaz y a largo plazo para la obesidad de alto grado.
La obesidad como enfermedad crónica
Desde el punto de vista médico, la obesidad es una afección en la que se acumula un exceso de tejido graso en el cuerpo, lo que altera el funcionamiento de los órganos internos. Dependiendo de su gravedad, existen varios grados de obesidad, que van de moderados a graves y potencialmente mortales.
La obesidad es especialmente peligrosa para las mujeres: el exceso de tejido graso altera el equilibrio hormonal, afecta a los ovarios, aumenta el riesgo de infertilidad, embarazo complicado y enfermedades ginecológicas.
Obesidad y diabetes: un vínculo peligroso
En la gran mayoría de los casos, la diabetes mellitus de tipo 2 se desarrolla en un contexto de sobrepeso. La resistencia a la insulina, característica de la obesidad, provoca un aumento constante de los niveles de glucosa en sangre y la necesidad de medicación o insulina de por vida.
Tras la cirugía bariátrica, muchos pacientes experimentan:
- una disminución de los niveles de azúcar en las primeras semanas;
- Reducir las dosis de medicación hipoglucemiante;
- remisión persistente de la diabetes de tipo 2.
Es este efecto el que hace de la bariátrica no sólo un método de pérdida de peso, sino un tratamiento metabólico.
Por qué las dietas no siempre funcionan
La nutrición y la actividad física son la base de un estilo de vida saludable. Sin embargo, en la obesidad grave suelen ser insuficientes. El organismo se adapta a las restricciones, ralentiza el metabolismo y se «resiste» activamente a perder peso.
En estos casos, la cirugía bariátrica permite desencadenar procesos que no pueden activarse únicamente con dieta o ejercicio.
Bariatría y sistema musculoesquelético
El exceso de peso corporal ejerce una enorme presión sobre las articulaciones y la columna vertebral. Las rodillas, las caderas y la zona lumbar son las primeras en sufrir. El dolor crónico, la movilidad limitada y la reducción de la calidad de vida se convierten en una realidad común.
Tras una pérdida de peso significativa:
- se reduce la presión sobre las articulaciones;
- reduce el síndrome de dolor;
- aumenta la actividad física;
- ralentiza la progresión de la artrosis.
Nutrición después de la cirugía bariátrica
Tras el tratamiento quirúrgico de la obesidad, la nutrición pasa a formar parte del proceso de tratamiento. Los pacientes cambian a una dieta fraccionada, raciones pequeñas y una dieta centrada en las proteínas. Este enfoque ayuda:
- conservar la masa muscular;
- evitar las carencias;
- consolidar el resultado de la pérdida de peso.
Es importante subrayar: la bariátrica no es una «prohibición alimentaria», sino un cambio en la fisiología de la alimentación.
Enfoque integrado: la clave del éxito
La cirugía bariátrica no es una solución aislada. Solo con el trabajo en equipo se consiguen resultados máximos y sostenibles:
- cirujano;
- endocrinólogo;
- nutricionista;
- si es necesario, un psicólogo.
Este es el enfoque que subyace en la práctica del cirujano Maksim Alekseevich Burikov, que considera la bariátrica como un seguimiento a largo plazo del paciente, más que como una intervención puntual.
Conclusión: por qué la bariátrica es más eficaz
La cirugía bariátrica permite:
- reducir el 60-80% del exceso de peso;
- estabilizar el resultado durante años;
- lograr la remisión de la diabetes y la hipertensión;
- reducir la tensión en las articulaciones;
- restablecer el equilibrio hormonal;
- mejorar el bienestar general y la calidad de vida.
La obesidad es una enfermedad grave, pero la medicina moderna proporciona herramientas reales para combatirla. La bariátrica no es un último recurso, sino un camino eficaz y basado en pruebas hacia la salud cuando otros métodos han fracasado.
