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Algunas actividades se consideran indeseables justo antes de salir de casa
Al prepararnos para viajar, solemos pensar en documentos, maletas e itinerario. Sin embargo, desde la antigüedad la gente creía que viajar con éxito no sólo depende de la preparación, sino también de seguir ciertas reglas. Estos presagios populares se han formado a lo largo de los siglos y se han transmitido de generación en generación como una forma de mantenerse a salvo de los problemas. Incluso los escépticos observan a veces intuitivamente estas prohibiciones, por si acaso, así que no hay que ignorarlas.
Lo que no debes hacer antes de salir de viaje
- No vuelvas si has sobrepasado el umbral. Uno de los augurios más famosos es el de no volver después de haber salido. Se cree que volver «rompe el viaje» y puede provocar retrasos o alterar los planes. Si no puede prescindir de él, se aconseja sentarse unos segundos o mirarse al espejo para neutralizar la negatividad.
- No barra ni friegue el suelo. Limpiar justo antes de partir se consideraba una mala señal. Nuestros antepasados creían que era una forma de «barrer» la buena suerte y un regreso seguro. Es mejor poner las cosas en orden el día antes de viajar.
- No saques la basura. Según las creencias populares, sacar la basura antes de viajar resta simbólicamente buena energía en casa. Esto es especialmente cierto en el caso de viajes largos o importantes.
- No te cosas ni remiendes la ropa. Coser o remendar ropa que ya se ha puesto en el cuerpo se considera una señal poco amable. Los presagios lo relacionan con «coser el camino» o con dificultades para viajar. Es mejor ocuparse de la ropa con antelación.
- No te sientes en el borde de la mesa. Antes de viajar, no se recomienda sentarse en el borde de la mesa ni comer de pie precipitadamente. Según la creencia, esto puede provocar inestabilidad en los planes y cambios inesperados de ruta.
- No discutas antes de salir. Las malas emociones antes del camino se consideraban una mala señal. Las peleas y los gritos parecían atraer acontecimientos desagradables en el camino. Por eso nuestros antepasados aconsejaban salir de casa tranquilos.
Un pequeño ritual para un viaje feliz
Una de las tradiciones más comunes es sentarse un momento antes de salir. Se creía que ayudaba a ordenar los pensamientos, recordar cosas importantes y engañar a los malos espíritus que pudieran interferir en el viaje. Además, este sencillo ritual ayuda mucho a calmarse.
